> Septiembre 2005

Editores, libreros, distribuidores y autores advierten que el sector perderá 58 millones de euros en ventas cada año

EL 66 % DE LAS LIBRERÍAS DE ANDALUCÍA CERRARÁ SI SE IMPLANTA EL SISTEMA DE PRÉSTAMO DE LIBROS DE TEXTO

• La aplicación de este nuevo modelo supondrá para las librerías andaluzas unas pérdidas del 22 % de sus ventas ya que los libros de texto sólo se renovarían cada cuatro años.

Los libros educativos suponen actualmente el 41,3 % de las ventas de las librerías de la Comunidad, equivalente a 73,5 millones de euros

Editores, libreros, distribuidores y autores han analizado la situación actual del sector cultural en Andalucía y han concluido que el cambio del modelo vigente de ayuda a las familias para la adquisición de libros de texto, el cheque-libro, por el sistema de préstamo de libros usados que pretende implantar la Junta de Andalucía tendrá muy graves consecuencias y provocará no sólo el cierre del 66 % de las librerías andaluzas, sino también un grave deterioro en el desarrollo cultural de Andalucía.

La facturación anual de las ventas de libros educativos se verá reducida al 25 %, por lo que el sector del libro en esta Comunidad tendrá unas pérdidas anuales de 58 millones de euros en ventas, de los que 39 millones corresponden a las librerías. Estas registrarán unas pérdidas económicas del 22 % de sus ventas totales y del 52 % de sus ventas en libros educativos a las que no podrán hacer frente, por lo que el 66 % de ellas se verán obligadas al cierre de su negocio.

El cheque-libro ha tenido durante los años 2002 y 2003 un efecto dinamizador sobre la actividad librera y editorial en Andalucía que ha provocado un incremento de más del 6% de las ventas de libros en general y del 17 % de las ventas de libros de texto y complementarios. Actualmente, en Andalucía la venta de libros en librerías representa una cifra global algo superior a los 178 millones de euros, de los cuales 73,5 millones corresponden a libros educativos, es decir, el 41,3 % de las ventas. La implantación del modelo de préstamo, según el cual los libros nunca pasan a ser propiedad de los niños, no sólo frenará esta tendencia en el incremento de las ventas, sino que la reducirá drásticamente ya que implica la reutilización de los mismos libros durante cuatro años. Está claro que estas medidas no van a contribuir, precisamente, a mejorar los indicadores culturales de Andalucía, como había prometido solemnemente el presidente Chaves.

Grave daño a editores y distribuidores

Las librerías no serán las únicas afectadas, sino que este sistema también perjudicará gravemente a editores y distribuidores. Andalucía representa el 6,55 % de la edición en España, con más de 60 empresas editoriales. De estas, el 48,3 % tienen una facturación inferior a 150.000 euros, el 29,03 % factura entre 150.000 y 600.000 euros, mientras que el 22,58 % restante supera los 600.000 euros en facturación.

La nueva política de la Junta de Andalucía que abandona el sistema de gratuidad de libros de texto para sustituirlo por un sistema de préstamo de libros usados sumirá al sector en una grave crisis, algo que ya ha ocurrido en países como Francia, donde el modelo de préstamo ha reducido a uno el número de editores de libros educativos, tras el cierre y posteriores intervenciones y reprivatizaciones de las editoriales de libros escolares, lo que ha eliminado la competencia y la pluralidad editorial.

Además, teniendo en cuenta que el 52 % de las ventas de las editoriales se realizan a través de las librerías, el desarrollo del tejido cultural andaluz también se verá gravemente perjudicado por la aplicación de una medida que destruirá la red de los servicios libreros andaluces, fundamentales para el fomento de la lectura y para la formación intelectual de niños y adultos andaluces.

Estas son las principales conclusiones sobre el sector cultural andaluz a las que han llegado las instituciones andaluzas relacionadas con el mundo del libro: la Federación Andaluza de Libreros (FAL), la Asociación de Editores de Andalucía (AEA), la delegación en Andalucía de la Agrupación de Distribuidores de Libros y Ediciones (ADILE), la Asociación Colegial de Escritores (ACE), la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), la Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza (ANELE), la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL) y la Federación de Asociaciones Nacionales de Distribuidores de Ediciones (FANDE).

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