| Editores,
libreros, distribuidores y autores advierten que el sector
perderá 58 millones de euros en ventas cada año
EL 66 % DE LAS LIBRERÍAS DE
ANDALUCÍA CERRARÁ SI SE IMPLANTA EL SISTEMA DE PRÉSTAMO
DE LIBROS DE TEXTO
• La aplicación de este nuevo modelo supondrá
para las librerías andaluzas unas pérdidas del 22 % de
sus ventas ya que los libros de texto sólo se renovarían
cada cuatro años.
• Los libros educativos suponen actualmente el 41,3 % de
las ventas de las librerías de la Comunidad, equivalente a 73,5
millones de euros
Editores, libreros, distribuidores y autores han analizado la situación
actual del sector cultural en Andalucía y han concluido que el
cambio del modelo vigente de ayuda a las familias para la adquisición
de libros de texto, el cheque-libro, por el sistema de préstamo
de libros usados que pretende implantar la Junta de Andalucía tendrá
muy graves consecuencias y provocará no sólo el cierre del
66 % de las librerías andaluzas, sino también un grave deterioro
en el desarrollo cultural de Andalucía.
La facturación anual de las ventas de libros educativos se verá
reducida al 25 %, por lo que el sector del libro en esta Comunidad tendrá
unas pérdidas anuales de 58 millones de euros en ventas, de los
que 39 millones corresponden a las librerías. Estas registrarán
unas pérdidas económicas del 22 % de sus ventas totales
y del 52 % de sus ventas en libros educativos a las que no podrán
hacer frente, por lo que el 66 % de ellas se verán obligadas al
cierre de su negocio.
El cheque-libro ha tenido durante los años 2002 y 2003 un efecto
dinamizador sobre la actividad librera y editorial en Andalucía
que ha provocado un incremento de más del 6% de las ventas de libros
en general y del 17 % de las ventas de libros de texto y complementarios.
Actualmente, en Andalucía la venta de libros en librerías
representa una cifra global algo superior a los 178 millones de euros,
de los cuales 73,5 millones corresponden a libros educativos, es decir,
el 41,3 % de las ventas. La implantación del modelo de préstamo,
según el cual los libros nunca pasan a ser propiedad de los niños,
no sólo frenará esta tendencia en el incremento de las ventas,
sino que la reducirá drásticamente ya que implica la reutilización
de los mismos libros durante cuatro años. Está claro que
estas medidas no van a contribuir, precisamente, a mejorar los indicadores
culturales de Andalucía, como había prometido solemnemente
el presidente Chaves.
Grave daño a editores y distribuidores
Las librerías no serán las únicas afectadas, sino
que este sistema también perjudicará gravemente a editores
y distribuidores. Andalucía representa el 6,55 % de la edición
en España, con más de 60 empresas editoriales. De estas,
el 48,3 % tienen una facturación inferior a 150.000 euros, el 29,03
% factura entre 150.000 y 600.000 euros, mientras que el 22,58 % restante
supera los 600.000 euros en facturación.
La nueva política de la Junta de Andalucía que abandona
el sistema de gratuidad de libros de texto para sustituirlo por un sistema
de préstamo de libros usados sumirá al sector en una grave
crisis, algo que ya ha ocurrido en países como Francia, donde el
modelo de préstamo ha reducido a uno el número de editores
de libros educativos, tras el cierre y posteriores intervenciones y reprivatizaciones
de las editoriales de libros escolares, lo que ha eliminado la competencia
y la pluralidad editorial.
Además, teniendo en cuenta que el 52 % de las ventas de las editoriales
se realizan a través de las librerías, el desarrollo del
tejido cultural andaluz también se verá gravemente perjudicado
por la aplicación de una medida que destruirá la red de
los servicios libreros andaluces, fundamentales para el fomento de la
lectura y para la formación intelectual de niños y adultos
andaluces.
Estas son las principales conclusiones sobre el sector cultural andaluz
a las que han llegado las instituciones andaluzas relacionadas con el
mundo del libro: la Federación Andaluza de Libreros (FAL),
la Asociación de Editores de Andalucía (AEA),
la delegación en Andalucía de la Agrupación de Distribuidores
de Libros y Ediciones (ADILE), la Asociación Colegial
de Escritores (ACE), la Federación de Gremios
de Editores de España (FGEE), la Asociación
Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza (ANELE),
la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros
(CEGAL) y la Federación de Asociaciones Nacionales
de Distribuidores de Ediciones (FANDE).
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