> Noviembre 2006

La Ley deberá ser tramitada en las Cortes españolas

Los Editores acogen con satisfacción la nueva Ley de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas

  • La Federación saluda la consolidación del precio único del libro
  • La liberalización del precio de los libros de texto es, sin embargo, un paso adelante hacia la normalización
  • La FGEE califica de positiva pero insuficiente la partida presupuestaria para mejorar la dotación de la red  de bibliotecas públicas

La Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) valora “muy positivamente” la nueva Ley de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas, aprobada hoy en Consejo de Ministros y que ahora deberá ser tramitada en el Congreso y el Senado. El presidente de la FGEE, Emiliano Martínez explicó ayer que “es una ley muy esperada y absolutamente necesaria” para adecuar el marco normativo español a la evolución que ha sufrido el mismo concepto de libro y el propio mapa autonómico español.

Los Editores consideran satisfactoria la consolidación general del precio fijo de los libros que estipula la Ley, “una reivindicación largamente ansiada por el sector”; creen que es un paso hacia la normalización de “un sistema de comercialización del libro que es el imperante en Europa”.

El director Ejecutivo de la FGEE, Antonio María Ávila destaca, sin embargo, que “la liberalización del precio de los libros de texto comparada con la situación anterior,  supone un avance hacia esa normalización, ya que el régimen anterior de descuentos era extraordinario y desorbitado”. El sistema de precios libres deja en manos del minorista la potestad de fijar el precio de un determinado producto, en este caso los libros de enseñanza. 

La FGEE reitera que “tanto editores como libreros y distribuidores están en contra de los descuentos, que no de la gratuidad de los libros de texto, porque perjudican a las librerías tradicionales que no pueden competir con las grandes superficies y las rebajas que éstas aplican a los manuales de enseñanza”. Hasta ahora, los descuentos podían llegar hasta el 25%.

La Federación destaca como fundamental el esfuerzo inversor que movilizará la Ley con una partida presupuestaria de 431 millones de euros para mejorar “la infraestructura de la red de bibliotecas públicas y aumentar los fondos de las mismas”. Ávila destacó que “la inversión es notable comparada con lo que supone el gasto habitual en España y nos gustaría que esta cifra se fuera aumentando para paliar el retraso histórico” y aunque el plazo de “ocho años es demasiado largo” es “un primer paso muy importante para incrementar los recursos y acercarnos progresivamente a un servicio público de bibliotecas similar al que funciona en otros países europeos”.

Los Editores consideran también un hecho muy positivo que “el Gobierno haya decidido vincular esta nueva Ley del libro con la lectura y las bibliotecas, ya que debe ser un objetivo prioritario instalar la lectura como instrumento básico para una sociedad del conocimiento de la información en España, donde, aunque han mejorado, se mantienen unos índices de lectura por debajo de la media europea”.

En España, la industria editorial mueve anualmente cerca de 4.000 millones de euros, un 0,7% del PIB, y da empleo, directo e indirecto a más de 30.000 personas. Las 770 empresas editoriales agrupadas en la FGEE representan cerca del 95% del sector y a lo largo de 2005 editaron más de 321 millones de libros y una cifra próxima a los 70.000 títulos con una tirada media por ejemplar de más de 4.600.

Para más información:
Inma Moscardó
Jefe de prensa
915765250
prensa@fge.es

 

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