> April 2005

ANELE presenta alegaciones ante la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía al proyecto de Orden por la que se regula el programa de gratuidad-préstamo de los libros de texto

ANELE presenta alegaciones ante la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía al proyecto de Orden por la se regula el programa de gratuidad-préstamo de los libros de texto

El pasado 31 de marzo, la Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza (ANELE) presentó un conjunto de alegaciones al proyecto de Orden de la Junta de Andalucía porque de forma innecesaria destruye el cheque-libro, hasta ahora vigente en Andalucía. El modelo del cheque-libro es mucho mejor que el del préstamo desde el punto de vista social, más eficaz desde el punto de vista pedagógico y contribuye de manera cierta y contrastada al fomento de la lectura y al incremento de la compra de libros en la Comunidad de Andalucía. Y además, dicho proyecto utiliza esta expresión (cheque-libro) de forma engañosa e inadecuada, para designar a un simple vale que sólo autoriza a retirar libros en nombre de otro.

El proyecto de Orden regula el modelo de gratuidad de los libros de texto mediante préstamo que es un modelo socialmente injusto y discriminatorio, negativo desde el punto de vista pedagógico, poco eficaz y caro, ya que debe desviar parte de los fondos destinados a la compra de libros, para atender gastos de tareas impropias de la función educativa, como mantener y cuidar almacenes y gestionarlos. Y, además, lo hace de forma innecesaria, porque no será de aplicación para el próximo curso. Lo que hace aún más incomprensible que se use el procedimiento de urgencia para tramitar la orden.

El modelo de gratuidad de los libros mediante préstamo, que se regula en el proyecto de Orden, es un modelo sumamente dañino para el desarrollo cultural de Andalucía, ya que perjudica severamente a las librerías andaluzas, a las que condena a una grave crisis. También frenará e impedirá el desarrollo de la incipiente industria editorial andaluza y condenará al cierre a las editoriales que dedican una especial atención, desde el punto de vista educativo, a las cuestiones específicas de Andalucía.

Además, se trata de un proyecto de Orden técnicamente muy deficiente desde el punto de vista jurídico, que ignora todos los aspectos didácticos y pedagógicos, que no presta atención a las necesidades de los alumnos y alumnas, que incrementa la responsabilidad y el trabajo de profesores y profesoras sin compensación, que impone un régimen de sanciones impropio y no respetuoso con la normativa vigente.

De prosperar el proyecto de la Junta, se creará un monopsonio, al asumir la existencia de un comprador único y pretender fijar los precios de los libros de texto y las condiciones de venta de los mismos, violando todas las normas y Leyes que regulan la libre competencia.

Al optar políticamente por la gratuidad de los libros de texto, siempre es deseable que se adopten los modelos más modernos y eficaces (y no los que han demostrado su inoperancia y carestía) y que dañen lo menos posible los intereses de todas las partes: familias, profesores, distribuidores, libreros y editores. Como ha demostrado la reciente experiencia francesa, estos modelos son aquellos en que la ayuda es aportada directamente a las familias y está vinculada a la adquisición real de los libros en la librería, como la fórmula del cheque-libro adoptada, hasta ahora, en Andalucía o la formula normanda y de otras regiones de Francia de la tarjeta electrónica de pago. En Francia, en la Educación Primaria, los gastos de administración y almacenamiento de los libros de texto destinados al préstamo consumen más del 45% del total de los créditos públicos destinados a la compra de los mismos. Las consecuencias del préstamo no son menos graves en el ámbito pedagógico y escolar. La primera de ellas es la obsolescencia de los contenidos de los libros y de sus planteamientos didácticos, además de su deterioro físico. Lo que normalmente se traduce en la más absoluta carencia de recursos pedagógicos y didácticos en los Centros de enseñanza y en un incremento espectacular del uso de las fotocopias, normalmente también a cargo del presupuesto educativo, que paga al personal, las máquinas y el papel, en estos casos sin reparar en gastos.

La obsolescencia creciente de los libros de texto y su deterioro físico ha tenido en Francia y en el Reino Unido una consecuencia, sin duda sorprendente, pero no por ello menos grave. El sistema de préstamo de los libros de texto se ha convertido en un instrumento de discriminación social. Ante la falta de libros y el pésimo estado de los mismos, sin condiciones de uso ni higiénicas, los “nuevos” editores empezaron a hacer ediciones libres, es decir, no sometidas a los requisitos del préstamo. Estos libros son comprados por las clases sociales más acomodadas y su uso se va extendiendo, ante la preocupación de los padres por los pésimos materiales que el colegio proporciona a sus hijos. Finalmente, los libros del economato para el préstamo sólo sirven a los más pobres, normalmente los inmigrantes. En el Reino Unido, se ha desatado una interesante y no menos peligrosa polémica sobre los “padres buenos” y los “padres malos”. Los “buenos” serían los que hacen un esfuerzo por comprar a sus hijos los libros necesarios que el Estado ya no les proporciona. Los “malos”, los que no lo hacen o no lo pueden hacer. La polémica ya ha saltado a Francia.

La decisión sobre el modelo de gratuidad mediante préstamo es, en este momento, prematura e innecesaria, porque resulta inaplicable para el próximo curso escolar 2005-2006.

La expresión CHEQUE-LIBRO, tanto en Andalucía, hasta ahora, como en el resto de lugares donde se utiliza, significa una cosa muy concreta: una aportación en efectivo a las familias para la adquisición de libros que quedan en propiedad de las familias. La Orden de la Junta de Andalucía es otra cosa que no tiene nada que ver con el CHEQUE-LIBRO y, por tanto, el uso de la expresión en este contexto constituye un engaño, que permite mantener la ficción de que sigue funcionando un modelo que, sin embargo, se está erradicando. Las Administraciones públicas tienen la obligación de ser rigurosas y de no engañar a los ciudadanos. En este caso no es rigurosa y pretende engañar a los ciudadanos, aunque sólo consigue insultar su inteligencia.

En consecuencia, ANELE ha solicitado que se retire el proyecto de orden y sea sustituido por otro proyecto sin las deficiencias ni errores contenidos en éste y que sea tramitado por el procedimiento ordinario una vez oídas y tenidas en cuenta las observaciones, sugerencias e intereses de los sectores sociales afectados como son los libreros, distribuidores y editores, por lo que concierne a los autores de estas alegaciones, en resumen, por las siguientes razones:

1. Porque es prematuro e innecesario.

2. Porque se verá afectado por la reforma educativa en curso, cuyo alcance y calendario aún no se conocen.

3. Porque utiliza de manera falaz y engañosa la expresión Cheque-libro para designar algo que es todo lo contrario.

4. Porque destruye un buen modelo hasta ahora vigente en Andalucía, que es un modelo mejor desde el punto de vista social y más eficaz desde el punto de vista pedagógico.

5. Porque atenta gravemente y de forma innecesaria contra la estabilidad del sistema librero en Andalucía y contra la industria editorial andaluza.

6. Porque se trata de un proyecto de orden muy deficiente técnicamente, que atenta contra la Constitución y las Leyes de la Competencia y establece sanciones inadecuadas y contrarias a la norma vigente, sin fundamento legal.

7. Porque se trata de un proyecto políticamente reaccionario, por ordenancista, intervencionista y sancionador.

8. Porque carece de las más mínimas exigencias pedagógicas y de atención a la calidad de la Educación.

9. Porque crea un monopsonio que pretende fijar administrativamente los precios y las condiciones de compra-venta, al convertirse en comprador único, lo que es contrario a las Leyes de la Libre competencia y al Ordenamiento Jurídico Administrativo.

Texto completo de las alegaciones

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